APROMAR participa en una reunión técnica para actualizar la “Guía de minimización de residuos de acuicultura”

□ Esta iniciativa tiene como objetivo dar continuidad, actualizar y dotar de proyección a las directrices para la puesta en marcha de planes de minimización de residuos en las empresas acuícolas.

 

11 de noviembre de 2016. El martes 8 de noviembre se celebró un taller técnico enfocado a la actualización de unas directrices  en materia de  minimización y gestión de los residuos generados por la actividad acuícola.  A la reunión, convocada en la Fundación Biodiversidad, han asistido representantes de la Secretaría General de Pesca (MAPAMA), de la propia Fundación, AZTI-Tecnalia, así como el sector productor, representado por APROMAR y OPMEGA.

El documento que se pretende actualizar, la “Guía de minimización de residuos de acuicultura”, fue editada en el marco del proyecto “Minimización, tratamiento y aprovechamiento de residuos de la acuicultura”. Dicho proyecto, impulsado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, se llevó a cabo entre los años 2004 y 2007 incluido dentro de los Planes Nacionales de Cultivos Marinos JACUMAR.

En la actualidad, y tal como está previsto en las acciones del Plan Estratégico de la Acuicultura en España (PEAE) 2014-2020, es necesario dar continuidad a aquel trabajo mediante la actualización la mencionada guía. Para ello, la Fundación Biodiversidad ha encargado a AZTI-Tecnalia la redacción del nuevo documento.

El espíritu que inspiró la redacción de este compendio de estrategias continúa vigente en los trabajos de actualización que se comenzaron en la reunión del día 8. Mediante ellos, se pone al día esta herramienta con renovadas técnicas que ayuden en la prevención y minimización en origen de los principales residuos generados en acuicultura.

En el nuevo documento se facilitará información sobre las claves metodológicas generales que impulsen la implementación de planes personalizados para  cada una de las plantas acuícolas, de forma que éstas sean capaces de reducir los residuos generados. Con todo ello se pretende conseguir un doble beneficio; la optimización de la gestión del volumen de residuos, al mismo tiempo que se reducen los  costes productivos y sirve de impulso para la competitividad del sector.