La nueva PPC podría suponer un punto de inflexión positivo para superar el estancamiento de la acuicultura en la UE

En el día de ayer la comisaria de Asuntos Marítimos y Pesca, doña María Damanaki, presentó en Bruselas las propuestas de Reglamentos para la Política Pesquera Común 2013-2020 y para la nueva Organización Común de Mercados, así como varias Comunicaciones de la Comisión. Aunque el análisis preliminar de estos documentos muestra lagunas en cuestiones clave relativas a la política de mercados podría considerarse que en su conjunto tratan a la acuicultura en una medida más justa que en el pasado y marcan el camino hacia un nuevo amanecer para la acuicultura en la UE.

La reforma de la Política Pesquera Común (PPC), documento que constituirá el marco normativo principal de la política pesquera en la Unión Europea para el periodo 2013-2020, muestra signos de haber sido gestada con realismo, por lo menos en el caso de la acuicultura. El idealismo superficial con el que la acuicultura ha sido considerada por administraciones y políticos durante muchos años parece haber quedado atrás, por lo menos a nivel europeo.

La publicación en 2009 de la Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo y al Consejo Construir un futuro sostenible para la acuicultura: Nuevo impulso a la Estrategia para el desarrollo sostenible de la acuicultura europea (COM[2009] 162 final) estableció con claridad la cruda situación real de estancamiento frustrante de la acuicultura en la UE, sus causas y posibles vías de solución. La totalidad del sector productor de acuicultura de la UE estuvo de acuerdo con el contenido de aquella Comunicación. Hoy contemplamos cómo los criterios definidos en esa Comunicación han sido trasladados a la PPC reformada con el objetivo de promover una acuicultura competitiva y autosuficiente, otorgando a este sector la responsabilidad de colaborar en la creación de empleo, en el fomento del desarrollo económico y un rol relevante en el autoabastecimiento de pescado en la UE. Para ello se remarca la necesidad de superar dos de las principales barreras para el desarrollo del sector que desde APROMAR se han venido denunciando desde hace tiempo: vencer las limitaciones en el acceso a nuevas localizaciones para granjas de acuicultura y simplificar la intrincada maraña de trámites administrativos a la que se enfrentan las empresas.

La propuesta de nuevo Reglamento para la PPC establece dos principios básicos con los que APROMAR está muy de acuerdo. Es la primera ocasión en la que la Comisión Europea reconoce la dimensión europea de la política acuícola. Hasta la fecha estaba claro que la política de la pesca extractiva sí debía tener una dimensión europea por la movilidad geográfica de los recursos pesqueros, pero había dudas sobre si la acuicultura la debía tener o no. En esta ocasión la Comisión reconoce abiertamente la dimensión europea y común de la política de la acuicultura sobre la base de que las decisiones estratégicas sobre acuicultura de un Estado Miembro pueden afectar su desarrollo en Estados vecinos.

Y por otra parte, se reconoce la necesidad de satisfacer mejor las necesidades de información sobre los productos pesqueros para ganar la confianza de los consumidores.

Varias son las novedades de la propuesta para una PPC reformada presentada ayer. La primera es la obligación para cada Estado Miembro de aprobar un Plan Estratégico Nacional Multianual de Acuicultura antes de 2014. Desde APROMAR llevamos muchos años reclamando a la Secretaría General del Mar y a las administraciones pesqueras de las Comunidades Autónomas la publicación de este tipo de documentos estratégicos, que obligará por fin a las diferentes administraciones que nos gobiernan (estatal, autonómicas y municipales) a coordinarse en torno a una visión de futuro común y de compromiso. La acuicultura es una actividad que requiere de planificación a largo plazo, y la inexistencia de un documento estratégico con objetivos de desarrollo claros limita sus posibilidades. Suponemos que la Junta Nacional Asesora de Cultivos Marinos (JACUMAR) jugará un papel clave en la elaboración del Plan Estratégico español, y APROMAR estará como siempre dispuesta a colaborar.

El Plan Estratégico Nacional Multianual de Acuicultura español deberá establecer objetivos claros, así como definir las medidas para alcanzarlos. Este Plan deberá abordar de forma obligada la simplificación administrativa, especialmente en relación con las autorizaciones y concesiones. También soluciones para ofrecer igualdad de condiciones en el acceso al uso del espacio y agua de los acuicultores. E indicadores realistas de posible seguimiento sobre la sostenibilidad social, económica y ambiental.

La segunda gran novedad para la acuicultura es la creación de un Consejo Consultivo para la Acuicultura que relevará al actual Grupo de Trabajo 2 del Comité Consultivo de Pesca y Acuicultura (CCPA). En la actualidad el Grupo de Trabajo 2 del CCPA está reconocido que funciona razonablemente bien y que es un elemento clave de relación entre el sector productivo y la Comisión Europea contribuyendo a la mejor Gobernanza. Es difícil evaluar en este momento las ventajas o desventajas de este cambio. Sin embargo, la desaparición de los demás Grupos de Trabajo del CCPA, especialmente del Grupo 3 “Mercados y Asuntos Comerciales”, supone la desaparición del único foro común en el que tanto pescadores, como acuicultores, procesadores de pescado y distribuidores podían debatir juntos sobre cuestiones comunes de mercado. APROMAR pedirá a la Comisión Europea la recuperación de este foro.

Uno de los aspectos clave de la PPC es todo lo relativo a la dimensión externa de la PPC, es decir, al control de las importaciones de productos pesqueros para el aprovisionamiento de los mercados de la UE. APROMAR echa en falta el establecimiento de mecanismos de control para evitar la posible competencia desleal por parte de importaciones de productos de acuicultura al mercado de la Unión Europea que no cumplan estándares de producción similares a los exigidos a los producidos en la UE. Este desequilibrio socava la competitividad de la producción europea, por lo que debe ser minimizado.

En relación con la propuesta de Reglamento para una nueva Organización Común de Mercados para los Productos de la Pesca y de la Acuicultura la opinión de APROMAR no es tan favorable. Aunque el documento presentado es tan sólo un primer borrador de Reglamento se echan en falta cuestiones clave como el establecimiento de precios de referencia para los productos de la acuicultura y herramientas de actuación sobre el mercado específicas para las producciones de acuicultura. También falla al no establecer posibilidades para llevar a cabo acciones transnacionales en materia de promoción y para el establecimiento de Asociaciones de Organizaciones de Productores transnacionales, o de Interprofesionales transnacionales.